Carlos Herrera
Me estoy muriendo en el charco de mis propias lagrimas, pensando en estupideces. He empezado a dudar de nuevo de todo lo que respecta a mis afectos. Otra vez siento el abandono, la pena , la tristeza sin sentido. Todo por que siento frío y soledad en esta incomoda camilla. Todo por que me han vuelto a fallar. Primero fue mi mujer, ahora es mi amigo. Él tenia que volver con la zorra que llama esposa.Sinceramente no entiendo por que estoy aquí. La gente nunca deja de decir que hay que dar todo por las personas que uno ama, pero cuando uno intenta hacerlo lo encierran en un psiquiátrico. Yo amo a mi señora con toda mi alma. Mi única falla fue quererla demasiado. Sí, esa fue; porque yo le di todo, hasta lo que no podía conseguir por mis propios medios. Incluso quité esa inservible que nos separaba. Pero ya no importa. Hoy nadie valora nada.
Se nota que a la humanidad le gusta ser maltratada. Ahora viene cualquier fulano con traje y te roba hasta la privacidad y esta bien. Pero si uno regaña de la forma debida, a su conyugue, es el malo de la película. Dejarle un par de moretones en la cara es algo que un buen marido debe hacer de vez en cuando. Pero esos demonios elegantes no lo entienden.
¡Maldita sea! Quiero dormir, pero no puedo. El maldito imbécil de mi amigo no me ha sedado. Se fue rápido por que su zorra lo estaba esperando. Si pudiera salir de aquí le haría lo mismo que le hise a la porquería que me encerró aquí. Aquella que durante seis meses comió mi comida, acaparo el amor de mi esposa, ensucio mi ropa, y ahuyentó la paz de mis noches. Soporté mucho, pero ya estaba cansado. Solo quería que se callara. Así que mientras gritaba frenéticamente, me acerque a su cuna, la levante, puse mis manos alrededor de su cuello, y apreté con fuerza. Se escucho un fuerte crujido, y todo fue paz.
Ya esta amaneciendo. Y de seguro aparecerá el estúpido que debía cuidarme. Por suerte se que siempre vuelve. Lo hace por que me quiere, aunque diga que solo es su trabajo. A fin de cuentas él hace todo lo posible para que no me vuelva loco.