miércoles, 5 de octubre de 2011

Noches conviviendo con la locura


Carlos Herrera
Me estoy muriendo en el charco de mis propias lagrimas, pensando en estupideces. He empezado a dudar de nuevo de todo lo que respecta a mis afectos. Otra vez siento el abandono, la pena , la tristeza sin sentido. Todo por que siento frío y soledad en esta incomoda camilla. Todo por que me han vuelto a fallar. Primero fue mi mujer, ahora es mi amigo. Él tenia que volver con la zorra que llama esposa.
Sinceramente no entiendo por que estoy aquí. La gente nunca deja de decir que hay que dar todo por las personas que uno ama, pero cuando uno intenta hacerlo lo encierran en un psiquiátrico. Yo amo a mi señora con toda mi alma. Mi única falla fue quererla demasiado. Sí, esa fue; porque yo le di todo, hasta lo que no podía conseguir por mis propios medios. Incluso quité esa inservible que nos separaba. Pero ya no importa. Hoy nadie valora nada.
Se nota que a la humanidad le gusta ser maltratada. Ahora viene cualquier fulano con traje y te roba hasta la privacidad y esta bien. Pero si uno regaña de la forma debida, a su conyugue, es el malo de la película. Dejarle un par de moretones en la cara es algo que un buen marido debe hacer de vez en cuando. Pero esos demonios elegantes no lo entienden.
¡Maldita sea! Quiero dormir, pero no puedo. El maldito imbécil de mi amigo no me ha sedado. Se fue rápido por que su zorra lo estaba esperando. Si pudiera salir de aquí le haría lo mismo que le hise a la porquería que me encerró aquí. Aquella que durante seis meses comió mi comida, acaparo el amor de mi esposa, ensucio mi ropa, y ahuyentó la paz de mis noches. Soporté mucho, pero ya estaba cansado. Solo quería que se callara. Así que mientras gritaba frenéticamente, me acerque a su cuna, la levante, puse mis manos alrededor de su cuello, y apreté con fuerza. Se escucho un fuerte crujido, y todo fue paz.
Ya esta amaneciendo. Y de seguro aparecerá el estúpido que debía cuidarme. Por suerte se que siempre vuelve. Lo hace por que me quiere, aunque diga que solo es su trabajo. A fin de cuentas él hace todo lo posible para que no me vuelva loco.

domingo, 2 de octubre de 2011

Carta Suicida

A quien lo lea:
Resulta raro pensar que mi vida es perfecta Muchos creen que no debo esforzarme, tan solo esperar a que alguien quiera usarme. Sin embargo no es tan así. Aguardar, para mí significa sufrir, y saber que puede que un día, todos me olviden. Por eso, he tomado una decisión. La de desaparecer de la faz del planeta. Sé que nadie nunca lo entenderá, pero tampoco les importo viva. Comprendo perfectamente que no le sirvo a nadie, y que en el fondo me detestan pues solo hago que todos cometan errores.
Muchos dicen que lo importa es lo de adentro, y hasta donde podemos llegar. Yo creía que eso se aplicaba, también para mí. Sin embargo, solo me queda aceptar que no soy todo lo que alguna vez creí. Quizás después de haberme vuelto palabras innumerables veces, comprendo que no puedo ser más que un instrumento de los hombres. Por más que lo intente, y que me esfuerce en lograr algo diferente por mí misma, no puedo. Ni siquiera pueden oír mis desesperados lamentos, pues ese alguien o algo que marcó mi existencia, decidió que yo fuera muda.
Demasiadas cosas cruzaran por mi pensamiento a la hora de morir. Cada uno de los que leen esto; luego al ver los restos de mi ser se preguntarán “que es ese signo raro” y me borraran sin compasión. Pero ya no importa, ya no podre sufrir con ello.
Después de tantos años de sufrimiento, quiero despedirme. Siento que no valgo para nada, ni para permanecer en este mundo. Espero no ocasionarles más daños, sobre todo a ti C, que fuiste la única que me tuviste en cuenta. Solo por ti lo lamento, y juro que te extrañaré.
Atte.

Letra H