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miércoles, 11 de marzo de 2015

Soledad

Cada día la soledad se paseaba como una sombra en mi cuarto, y yo cansado de la falta de compañía alimentaba al monstruo del insomnio solo para estar con ella y poder cantarle en la oscuridad de cada noche. Sé que pensaran que estoy loco, pero me juego cada uno de mis versos a que nadie la ha visto tan hermosa como la vi yo.

lunes, 2 de marzo de 2015

Esa no tan típica historia controversial

Una fría mañana de noviembre, en las vísperas del cumpleaños de Susan, algo sucedió. No recuerdo muy bien qué, pero si estoy seguro de una cosa: Mi vida siguió siendo la misma, sin siquiera un cambio, la misma basura de siempre...

sábado, 7 de febrero de 2015

Procrastinando I

Hacía calor, demasiado calor. Él se sentó al lado de la ventanilla con la esperanza de poder refrescarse aunque sea un poco. La brisa forzada le chocaba contra la frente y despeinaba los mechones mal cortados. Tenía el cabello un poco largo y la barba algo crecida, una señal de abandono para rebelarse contra el peluquero y su reciente ex novia.  
Un par de asientos atrás, ella lo miraba peinar su bigote colorado, mientras calculaba cuantos minuto tardaría llegar a destino. El tiempo la apremiaba. Debía llegar a clases junto con su falda, sus labios rojos y lo que le quedaba de puntual.
El colectivo avanzaba rápidamente por la ciudad y ellos se mantenían conectados por la mirada de aquella muchacha. Ella no imaginaba ni una vida perfecta con aquel colorado, ni un romance de película como tantas otras ilusas. Apenas si esperaba un contacto, un roce de aquellos ojos perdidos en la avenida, algo que la hiciera desear todo lo que no esperaba.

Y de repente sucedió, el joven se levantó del asiento y se bajó del colectivo sin siquiera levantar la vista del suelo, arruinando así cualquier ilusión ajena. 


domingo, 25 de enero de 2015

El sapo y la flor (Ejercicio para el Grupo Joaquín)

Es que en el fondo el sapo se quería morir. Se tiró al abandono de tal forma que, en sus últimos días, apenas si podía clavar la mirada en la flor y murmurarle “tal vez sea en otra vida, querida.”

Este es el primero que subiré de una serie de ejercicios realizados en el taller del grupo Joaquín. Simplemente son mis trabajos terminados.

martes, 26 de noviembre de 2013

Sonrisas


Salió de lo profundo de su colchón para encontrarse en la penumbra con  las curiosas miradas de las tablas de machimbre que cortaban el techo. (¿Sabes lo que dicen sobre esas miradas?) El colchón ya hundido en el centro le hacía preguntarse cuan abajo había llegado ya, solo, cansado, con un par de sonrisas permanente bajo los ojos (Ya sabes, eso de que los años marcan sus burlas como hinchadas ojeras, todos lo dicen).

Si bien nunca le resultó divertido el desvelarse, esta vez (porque hay que variar o sino nos volveremos grises y aburridos) prefirió reír a carcajadas, de esas tan estruendosas que hacen que te salten las lágrimas, de esas que son más sollozos que otra cosa.

martes, 27 de noviembre de 2012

Madera Podrida


La excitación se hacía presente, la multitud miraba con ojos hambrientos. Los más pobres y desvalidos se relamían viendo el espectáculo, los más acomodados simulaban piedad. La ansiedad del público crecía desmedidamente, los murmullos se volvían lejanos gritos que ensordecían al actor. El olor a madera podrida enloquecía a todos los espectadores. De repente un movimiento rápido de muñeca devolvió la paz. La cabeza de la reina había rodado, dejando un camino de sangre hacía su cuerpo.

lunes, 12 de septiembre de 2011

El cuello de Morelia


Luego de una agitada noche, él se levanto de la cama donde se encontraba Morelia. Se vistió, y se saco los guantes embadurnados de la espesa sustancia, con la que ella había manchado las sabanas.
Después lavó algunos cubiertos que había utilizado. Al rato, se dispuso a irse. Cuando salía de la habitación  sintiendo el viento helado que chocaba contra su rostro, él, saco de su gabardina una rosa ya marchita desde hacia varios días. Se volvió hacia la cama, y la arrojo contra la muchacha. Al caer la flor, se deshizo,largando un ligero polvillo que se impregnó en el cuello degollado de Morelia.

martes, 30 de agosto de 2011

Ese alguien

 A veces pienso en ese alguien. Aún sigue vivo en mi recuerdos, y me canta al oído, con su ronca voz. A veces bastaba con que me dijera "Mi cielo" para que mis piernas temblaran con intensidad. Eran eternamente hermosos los ratos a su lado. Pero no he de negarlo. Hoy que esta lejos soy inmensamente feliz. Ya no aguantaba sus lapsos de humor. Él creía que me hacían feliz, pero siempre se equivocaba.
A veces lo recuerdo, y muy seguido me llama para pedirme que lo perdone, que lo deje volver. Pero siempre corto la llamada, justo cuando trata de pedirme que le retire los cargos. No quiero estar a su lado cuando le agarre el humor. La ultima vez me dejo en coma.