Para ti Marrón, seas quien seas:
Es verdad lo que dicen de que nunca terminamos de conocer a las persones, no nos alcanza nunca el tiempo ni ocasión suficiente, porque los que se van nunca vuelven, ni nosotros volvemos a ellos. Ni aunque aparezcan luego de décadas o de minutos Es que ya no son las personas que conocimos. Así de simple resultó ser todo, pero no es tan fácil de asumir y menos comprender que te había perdido antes de que dejaras de responder al nombre de Eugenia, incluso antes de que tus padres se hubieran muerto o de que esa hermosa niña de rizos cafés dejara de correr a tu encuentro cada vez que volvías a casa. Sí, mucho antes de que las historias en ese cuaderno se hicieran reales para ti.
De todas formas ese no es el mayor de los problemas, sino que me perdí tratando de encontrarte, intentando que tu voz no resonara tan fuerte, que cada una de las palabras que dijiste alguna vez no me siguieran atormentando. ¿Te puedes imaginar cuán difícil fue? Para que te hagas una idea es como todas las mañanas en las que te preguntaste si valía la pena levantarte e intentar que todo funcionara bien al menos un rato, cuando eras consciente de que te estabas yendo a la mierda y no sabías cómo volver. Es probable que ni te acuerdes de esos días, quizás todas tus historias sí eran mejores que la vida miserable que creías llevar.
En fin, ya no puedo seguir intentando recordar esos segundos que no existen, ya no sé si quiero encontrarte o solo quiero jugar con mis recuerdos, volver a mentirme que tú eras mi bella marrón y que corriendo tras de ti podría atraparte.
Fragmento de La Bruja de los Colores, una de las historias jamás contadas, una de esas que nunca escribiré.
Es verdad lo que dicen de que nunca terminamos de conocer a las persones, no nos alcanza nunca el tiempo ni ocasión suficiente, porque los que se van nunca vuelven, ni nosotros volvemos a ellos. Ni aunque aparezcan luego de décadas o de minutos Es que ya no son las personas que conocimos. Así de simple resultó ser todo, pero no es tan fácil de asumir y menos comprender que te había perdido antes de que dejaras de responder al nombre de Eugenia, incluso antes de que tus padres se hubieran muerto o de que esa hermosa niña de rizos cafés dejara de correr a tu encuentro cada vez que volvías a casa. Sí, mucho antes de que las historias en ese cuaderno se hicieran reales para ti.
De todas formas ese no es el mayor de los problemas, sino que me perdí tratando de encontrarte, intentando que tu voz no resonara tan fuerte, que cada una de las palabras que dijiste alguna vez no me siguieran atormentando. ¿Te puedes imaginar cuán difícil fue? Para que te hagas una idea es como todas las mañanas en las que te preguntaste si valía la pena levantarte e intentar que todo funcionara bien al menos un rato, cuando eras consciente de que te estabas yendo a la mierda y no sabías cómo volver. Es probable que ni te acuerdes de esos días, quizás todas tus historias sí eran mejores que la vida miserable que creías llevar.
En fin, ya no puedo seguir intentando recordar esos segundos que no existen, ya no sé si quiero encontrarte o solo quiero jugar con mis recuerdos, volver a mentirme que tú eras mi bella marrón y que corriendo tras de ti podría atraparte.
Miguel
P/D: Sí, te extraño.Fragmento de La Bruja de los Colores, una de las historias jamás contadas, una de esas que nunca escribiré.