Me pregunto
si en el fondo de tu alma aún queda un suspiro de recuerdos. Siempre has sido
de esas personas que actúan dormidas y que al cabo de unos minutos no saben lo
que han hecho.
¡Qué
maravilloso don el que posees! ¡Qué magnifica manera de vivir! ¿Sabes? creo que
después de tantos años he aprendido a vivir como tú, con esa elegancia al
caminar y la borrachera crónica, aunque claro, la resaca nunca aparece ¿será
que por eso pinté el cielo de morado, el suelo de gris y mi piel de verde?
¿Será por eso que los sauces no dejan de bailar con el viento? ¿Será que te has
convertido en el viento y no me lo has dicho? Sí, creo que es eso. Las
pinceladas de tus ojos siguen transformando mis pasos en estáticos pies... No
quiero quedarme. Prometo que no voy a volver.
Fragmento de La Bruja de los Colores, una de las historias jamás contadas, una de esas que jamás escribiré...