martes, 30 de agosto de 2011

Ese alguien

 A veces pienso en ese alguien. Aún sigue vivo en mi recuerdos, y me canta al oído, con su ronca voz. A veces bastaba con que me dijera "Mi cielo" para que mis piernas temblaran con intensidad. Eran eternamente hermosos los ratos a su lado. Pero no he de negarlo. Hoy que esta lejos soy inmensamente feliz. Ya no aguantaba sus lapsos de humor. Él creía que me hacían feliz, pero siempre se equivocaba.
A veces lo recuerdo, y muy seguido me llama para pedirme que lo perdone, que lo deje volver. Pero siempre corto la llamada, justo cuando trata de pedirme que le retire los cargos. No quiero estar a su lado cuando le agarre el humor. La ultima vez me dejo en coma.

lunes, 29 de agosto de 2011

Herida


 Sabía que tarde o temprano me pedirías que te cuente lo que fue vivir en esa época, y más con esos profesores que tienes. Sabes  querida mía, el motivo por el cual vivo en México, es que  se me hizo casi imposible quedarme aquí permanentemente después de esos años, y más al haber perdido a tu abuela. También por eso tu madre y yo nos separáramos. Ella se negaba a irse, y yo a quedarme. Pero eso no viene al caso.
Lo que ocurría era que la desesperanza rondaba en esos días . Eran noches interminables. No había forma de dormir, por el temor de que ellos entraran, y nos llevaran algunos de nosotros. Y cada velada un miedo ineludible nos acosaba, obligándonos a tratar de recordar si habíamos visto algo sospechoso, que indicara que ellos nos habían marcado.
Así era la vida durante aquellos días. Levantarse, salir a la calle y actuar lo mas discreto posible. Evitar expresar las opiniones sobre ellos, y volver a casa temprano, por el toque de queda. Ya  ni las mujeres se juntaban en la vereda a chismosear.
Casi un año después del mundial de fútbol, que ellos utilizaron para tapar todo el daño que estaban provocando, se empezaron a escuchar gritos en el barrio. La gente desaparecía durante la noche, dejando un rastro de resonantes alaridos. Primero fue la casa del frente, luego la mujer de al lado, pronto, cuando  mi tío quiso huir fuera de este atormentado país, fue sorprendido llegando a su casa a las 6 de la tarde. Un falcon verde se detuvo repentinamente a su lado mientras caminaba por la acera. Nunca más supimos de él. Tan solo mi madre logró descubrir dónde lo habían recluido. Y al igual que su hermano, desapareció.
Sabes querida mía, hoy me cuesta no ponerme mal al recordar a tu abuela. Era una mujer singular, nunca dejó que le cortaran las alas. Aún hoy, creo que encontró a su hermano. Pero bueno… la vida es muy triste como para querer desenterrarla… eso es todo lo que me tocó vivir. Espero que te sirva para tu trabajo querida mía, y perdona que no te cuente mas, pero detesto hablar ese el golpe militar. Desde aquella vez, me cuesta ver a Argentina como un lugar alegre y lleno de vida, luego de que su tierra quedó empapada con sangre de gente que no merecía morir. Pero mejor no sigamos halando de esto. Vengo muy pocas veces, y solo quiero compartir el presente contigo querida mía.

viernes, 12 de agosto de 2011

Añorando lo pasajero

Que lindo que es recordar las mañanas en San Juan, cuando la niñez llenaba de inocencia aquel pequeño rostro. Es imposible describir por completo lo que sentía cuando la gélida brisa matutina acariciaba mis sonrisa, sirviendo de alivio para la calurosa noche que había pasado y anunciando el glorioso día que empezaba. Pero a veces era un poco más, me recordaba que seguía viva, que la sutileza de mi espíritu seguía intacta y que, sin importar lo que pasara, yo era feliz.
Después de tantos años años solo puedo añorarlo mientras oigo canturrear a aquellos pájaros que componían melodías para esos buenos momentos, y de cuales apenas conozco su canto. Incluso todavía puedo experimentar esa sensación: viajar otra vez, durante seis interminables horas para luego llegar a aquella casa, donde mi diminuto ser empezó a caminar, y esperar al alba para salir al patio. Sin embargo ya no será lo mismo. He crecido y ya no miro de la misma forma, apenas si veo como todo se ha deteriorado por acción del abandono y los años que nos pesan. Hasta la felicidad se ha quedado guardada, llenándose de polvo en una destartalada caja junto a los sueños que dejé morir.  Aun así no queda más que convencerse de que hoy también es un glorioso día, porque la vida sigue y no se detiene a mirar las flaquezas de aquellos a los que arrastra.

jueves, 4 de agosto de 2011

Cambio de rumbo!!

Me harte de solo poner algún cuento que me surge, por que ya no surge nada. ahora escribiré lo que lo que se me venga a la mente. sin importar mucho lo que diga espero que les guste.