Que lindo que es recordar las mañanas en San Juan, cuando la niñez llenaba de inocencia aquel pequeño rostro. Es imposible describir por completo lo que sentía cuando la gélida brisa matutina acariciaba mis sonrisa, sirviendo de alivio para la calurosa noche que había pasado y anunciando el glorioso día que empezaba. Pero a veces era un poco más, me recordaba que seguía viva, que la sutileza de mi espíritu seguía intacta y que, sin importar lo que pasara, yo era feliz.
Después de tantos años años solo puedo añorarlo mientras oigo canturrear a aquellos pájaros que componían melodías para esos buenos momentos, y de cuales apenas conozco su canto. Incluso todavía puedo experimentar esa sensación: viajar otra vez, durante seis interminables horas para luego llegar a aquella casa, donde mi diminuto ser empezó a caminar, y esperar al alba para salir al patio. Sin embargo ya no será lo mismo. He crecido y ya no miro de la misma forma, apenas si veo como todo se ha deteriorado por acción del abandono y los años que nos pesan. Hasta la felicidad se ha quedado guardada, llenándose de polvo en una destartalada caja junto a los sueños que dejé morir. Aun así no queda más que convencerse de que hoy también es un glorioso día, porque la vida sigue y no se detiene a mirar las flaquezas de aquellos a los que arrastra.
Después de tantos años años solo puedo añorarlo mientras oigo canturrear a aquellos pájaros que componían melodías para esos buenos momentos, y de cuales apenas conozco su canto. Incluso todavía puedo experimentar esa sensación: viajar otra vez, durante seis interminables horas para luego llegar a aquella casa, donde mi diminuto ser empezó a caminar, y esperar al alba para salir al patio. Sin embargo ya no será lo mismo. He crecido y ya no miro de la misma forma, apenas si veo como todo se ha deteriorado por acción del abandono y los años que nos pesan. Hasta la felicidad se ha quedado guardada, llenándose de polvo en una destartalada caja junto a los sueños que dejé morir. Aun así no queda más que convencerse de que hoy también es un glorioso día, porque la vida sigue y no se detiene a mirar las flaquezas de aquellos a los que arrastra.
¡Muy bueno! Una historia que, meditada y profundizada, aporta muchísimo a cualquier errante que se tope con el blog por casualidad. (A partir de ahora no habrá más casualidades, vas a inaugurar mi lista de blogs a los que sigo).
ResponderBorrarMe quedo con la última frase: "La vida sigue, y no se detiene a mirar las flaquezas de aquellos a los que arrastra"
¡Te felicito una vez más!
Un saludo
Gracias Javi (te molesta que te diga así??) Me alegro mucho que te haya gustado!!! Y esa es mi frase favorita!! realmente la idea general era remarcar esta realidad jajajja creo que me salió bien.. ahora si después lees este mensajito quizás me puedas responder si mi intuición es correcta... ¿sos un forerito amigo? jaja besos
ResponderBorrarMe gusta que llamen así, el Javier me queda demasiado formal ;)
ResponderBorrarEs el mejor colofón que podría tener, después de conducirnos por el melodrama de un tiempo pasado nos da el empujón de casta y fiereza necesario para tragarnos la nostalgia al aliñar la narración con la esperanza.
He encontrado el blog en el foro de jóvenes escritores, me alisté en él hace unos días y me puse a mirar la lista de usuarios visitando todos los blogs que estaban enlazados. Y solo me convenció para seguirle este, el resto eran demasiado oscuros o desvariaban o planteaban historias por capítulos que estaban demasiado iniciadas para comenzarlas ahora. Al llegar a este encontré lo que estaba buscando :D
Un beso :)