La excitación se hacía presente, la multitud miraba con ojos
hambrientos. Los más pobres y desvalidos se relamían viendo el espectáculo, los
más acomodados simulaban piedad. La ansiedad del público crecía desmedidamente,
los murmullos se volvían lejanos gritos que ensordecían al actor. El olor a
madera podrida enloquecía a todos los espectadores. De repente un movimiento
rápido de muñeca devolvió la paz. La cabeza de la reina había rodado, dejando
un camino de sangre hacía su cuerpo.
Mostrando las entradas con la etiqueta Relato histórico. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Relato histórico. Mostrar todas las entradas
martes, 27 de noviembre de 2012
lunes, 29 de agosto de 2011
Herida
Sabía que tarde o temprano me pedirías que te cuente lo que fue vivir en esa época, y más con esos profesores que tienes. Sabes querida mía, el motivo por el cual vivo en México, es que se me hizo casi imposible quedarme aquí permanentemente después de esos años, y más al haber perdido a tu abuela. También por eso tu madre y yo nos separáramos. Ella se negaba a irse, y yo a quedarme. Pero eso no viene al caso.
Lo que ocurría era que la desesperanza rondaba en esos días . Eran noches interminables. No había forma de dormir, por el temor de que ellos entraran, y nos llevaran algunos de nosotros. Y cada velada un miedo ineludible nos acosaba, obligándonos a tratar de recordar si habíamos visto algo sospechoso, que indicara que ellos nos habían marcado.
Así era la vida durante aquellos días. Levantarse, salir a la calle y actuar lo mas discreto posible. Evitar expresar las opiniones sobre ellos, y volver a casa temprano, por el toque de queda. Ya ni las mujeres se juntaban en la vereda a chismosear.
Casi un año después del mundial de fútbol, que ellos utilizaron para tapar todo el daño que estaban provocando, se empezaron a escuchar gritos en el barrio. La gente desaparecía durante la noche, dejando un rastro de resonantes alaridos. Primero fue la casa del frente, luego la mujer de al lado, pronto, cuando mi tío quiso huir fuera de este atormentado país, fue sorprendido llegando a su casa a las 6 de la tarde. Un falcon verde se detuvo repentinamente a su lado mientras caminaba por la acera. Nunca más supimos de él. Tan solo mi madre logró descubrir dónde lo habían recluido. Y al igual que su hermano, desapareció.
Sabes querida mía, hoy me cuesta no ponerme mal al recordar a tu abuela. Era una mujer singular, nunca dejó que le cortaran las alas. Aún hoy, creo que encontró a su hermano. Pero bueno… la vida es muy triste como para querer desenterrarla… eso es todo lo que me tocó vivir. Espero que te sirva para tu trabajo querida mía, y perdona que no te cuente mas, pero detesto hablar ese el golpe militar. Desde aquella vez, me cuesta ver a Argentina como un lugar alegre y lleno de vida, luego de que su tierra quedó empapada con sangre de gente que no merecía morir. Pero mejor no sigamos halando de esto. Vengo muy pocas veces, y solo quiero compartir el presente contigo querida mía.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)