jueves, 14 de febrero de 2013

Luces que se apagan en la distancia


Hola, espero que esté todo bien. Luego de estar  todos estos días pensando en los doce años de escuela y todo lo que encierra eso, solo pude preguntarme ¿Para qué? ¿Para qué criamos amistades durante tantos años si tienen que terminar de esta forma?
¿Sabes? Lo aguanté y entendí en muchas personas, todos aquellos que se fueron, rehicieron su vida, los que no dejaron espacio para la gente de atrás, ni siquiera para los que quería seguir en el presente. Lo entendí en ellos, pero no lo entiendo de vos. ¡Vamos! ¡No laburé esta amistad durante nueve años para que ahora no tengas ni la decencia de mandarme a la mierda! Porque si, eso sería un poco más acertado que esconderte como lo estás haciendo.
Te repito, prefiero que seas dura y sincera, solo por una cuestión de respeto, de respeto por mí, por mis brazos, por la rodilla que casi me rompo a golpes. ¡Encima te conté todo! Me abrí por completo contigo, te conté cosas que no me gusta siquiera mencionarlas. Te tuve una confianza que no se la he tenido a nadie, y eso porque te consideraba una de mis mejores amigas.
A fin de cuentas solo me gustaría saber ¿Tan mierda de mina soy? ¿Tanto que no merezco ni un poco de consideración y cariño? Te lo pregunto porque realmente estoy cansada de aguantar cosas para mantener lazos que no duran, ni de los cuales entiendo que estoy haciendo mal. Creo que por eso no mejoro nunca, porque soy una maldita ignorante, así de simple.
No me voy a gastar mucho en decirte "gracias por todo, que tengas una linda vida y bla bla bla" porque sabes bien de ante mano que esos son todos mi deseos para ti, tan solo no le hagas esta mierda a más nadie, no es algo bonito, para nada bonito.

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